El proyecto en Área 60 (Brandsen) se diseñó para un matrimonio que buscaba ser el anfitrión perfecto sin perder su privacidad, resolviendo además la exposición de un lote en esquina de 1.100 m².
Para cumplir con el deseo de recibir gente sin interrumpir el descanso, organizamos la casa sobre una espina dorsal: un eje lineal que separa físicamente la vivienda en dos mundos. Las reuniones sociales ocurren en un extremo, mientras que los dormitorios se protegen en el otro. El punto de unión es un fuelle vidriado transparente que funciona como un portal de
desconexión; al cruzar este pasillo de luz, el ruido se detiene y se ingresa sensorialmente al refugio privado.
Hacia el interior, los clientes buscaban espacios para hobbies que no los aislaran del resto de la familia. Aprovechando la doble altura social, proyectamos un altillo multimedia, un santuario personal que permite estar presente en la dinámica de la casa, pero con la distancia necesaria para la lectura o el cine.
Finalmente, para habitar el paisaje sin sentirse observados desde la calle, la estructura de la vivienda forma una "espalda" sólida hacia los accesos, volcando todos los ambientes principales hacia el jardín y la piscina. La elección de los revestimientos exteriores responde al pedido de una estética que envejezca bien y no requiera un mantenimiento complejo.
¿Te gustaría una casa así? Contanos tu idea.